El Ministerio Joven Adventista lanza la nueva Tarjeta del Líder JA, pensada para jóvenes que no se conforman con solo asistir a la iglesia, sino que quieren liderar, servir y marcar la diferencia. Esta tarjeta es mucho más que un requisito: es el inicio de un camino de crecimiento espiritual, liderazgo real y misión con propósito. A través del Club de Líderes JA, ahora llamado Maranata Academy, podrás desarrollar tu liderazgo en áreas clave como la misión, el trabajo en equipo, la vida devocional, el cuidado personal y el servicio a otros. Cada paso del proceso está diseñado para ayudarte a convertirte en un líder íntegro, activo y comprometido con Dios y con la juventud de hoy. 📌 Si tienes pasión por servir, aprender y liderar, este es tu llamado. Inscríbete en un Club de Líderes JA, comienza tu formación y prepárate para la investidura. La iglesia necesita líderes jóvenes, preparados y valientes. 👉 No esperes a que otros lideren. Da el paso. Forma parte del Club de Líderes JA.
El Sermonario 2026 es una herramienta espiritual diseñada para responder a los desafíos reales de nuestro tiempo con un mensaje bíblico claro, actual y profundamente cristocéntrico. A lo largo de sus mensajes, se abordan temas como la misión, la adoración, el gran conflicto, la mayordomía, la identidad, la familia y la fe en un mundo marcado por la tecnología, la confusión moral y la superficialidad espiritual. Cada sermón busca no solo informar, sino confrontar, edificar y llevar al oyente a una decisión personal con Dios. Este material ha sido preparado para pastores, líderes juveniles, ancianos y predicadores que desean presentar la Palabra de Dios con fidelidad bíblica y relevancia contemporánea. Oramos para que este sermonario sea un recurso de bendición, que encienda corazones, fortalezca la fe y motive a la iglesia a decir, con convicción y compromiso: “Heme aquí, envíame a mí”. Que Dios use cada mensaje para transformar vidas y preparar a Su pueblo para los tiempos finales.
Durante años, iglesias y líderes juveniles se han hecho la misma pregunta:
¿por qué tantos jóvenes dejan la iglesia justo cuando entran a la adultez?
La respuesta no es simple, pero los datos nos obligan a dejar de especular y comenzar a reflexionar con seriedad.
Un estudio realizado por LifeWay Research, citado en la revista Enfoque de nuestro tiempo (Año 41, N.º 1), revela una realidad preocupante:
el 66% de los jóvenes que asistieron regularmente a una iglesia protestante durante su adolescencia dejaron de hacerlo por al menos un año entre los 18 y 22 años.
En términos simples, 2 de cada 3 jóvenes se alejan de la iglesia al iniciar la universidad o la vida adulta temprana.
¿Cuándo empieza realmente la desconexión? La desconexión no ocurre de un momento a otro. El estudio muestra que comienza antes de que el joven “se vaya” formalmente:
A los 17 años, el 69% aún asiste regularmente. A los 18 años, la asistencia baja al 58%. A los 19 años, solo el 58% continúa asistiendo. A los 20 años, apenas el 33% sigue en la iglesia (1 de cada 3).
Esto revela que muchos jóvenes siguen presentes físicamente, pero ya están desconectados emocional y espiritualmente. Los motivos: más allá de la rebeldía Contrario a lo que a veces se piensa, la mayoría no se va por rebeldía ni por rechazo directo a la fe. Las principales razones identificadas son:
34% se mudó por estudios 32% sintió juicio o hipocresía 29% dejó de sentir que la iglesia era importante 25% tuvo choques ideológicos 25% comenzó con responsabilidades laborales.
Estos datos muestran que el problema no es solo doctrinal, sino relacional, emocional y contextual.
¿Lo tenían planeado? Uno de los hallazgos más reveladores del estudio es que: 71% de los jóvenes no planificó alejarse de la iglesia Solo 29% tomó una decisión consciente de hacerlo Esto indica que la mayoría no decidió irse, simplemente se fue desconectando a medida que cambiaban sus prioridades y circunstancias.
¿Algunos regresan? Sí, pero no la mayoría:
69% no regresa Solo 31% vuelve o asiste al menos dos veces al mes
Esto confirma que cuando un joven se aleja, la probabilidad de retorno es baja, lo que hace aún más urgente el acompañamiento antes de que ocurra la salida. Más que estadísticas: una llamada de atención Estos datos no están para señalar a los jóvenes, sino para invitar a la iglesia a evaluarse: ¿Estamos formando solo asistentes o verdaderos discípulos? ¿Escuchamos las preguntas difíciles o solo repetimos respuestas? ¿Acompañamos la fe durante la transición a la universidad y al trabajo? ¿Ofrecemos espacios seguros para dudar, dialogar y crecer? La juventud no está rechazando a Dios, sino muchas veces una experiencia de iglesia que no logra conectar con su realidad.
Conclusión La pregunta no debería ser solo “¿por qué se van?”, sino: ¿qué estamos haciendo —o dejando de hacer— para que quieran quedarse? Las cifras son duras, pero también son una oportunidad para repensar el discipulado, el liderazgo juvenil y la forma en que vivimos el evangelio como comunidad. Porque cuando un joven se va en silencio, toda la iglesia debería detenerse a escuchar.
Fuente: LifeWay Research, citado en Enfoque de nuestro tiempo, Año 41, Núm. 1.
En diversas regiones de México persisten graves tensiones relacionadas con la libertad religiosa, especialmente en comunidades donde los llamados “usos y costumbres” son utilizados para imponer prácticas religiosas mayoritarias y sancionar a quienes no se someten a ellas.
Cristianos no católicos —entre ellos evangélicos y miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día— han denunciado detenciones arbitrarias, agresiones físicas, amenazas, desplazamientos forzados y la suspensión de servicios básicos, únicamente por vivir conforme a sus convicciones de fe.
📍 El caso de Zinacantán, Chiapas Uno de los episodios más preocupantes ocurrió el viernes 16 de enero de 2026, en el paraje Pinar Salinas, municipio de Zinacantán, Chiapas. De acuerdo con reportes de medios locales y testimonios de familiares, once personas identificadas como cristianos evangélicos —algunas de ellas adventistas del séptimo día— fueron retenidas por autoridades comunitarias y pobladores, luego de realizar un culto religioso en el exterior de una vivienda y negarse a participar en celebraciones tradicionales de carácter católico. Testigos señalan que un grupo de personas irrumpió en el lugar del culto y trasladó por la fuerza a los creyentes a la cárcel comunitaria, donde permanecieron retenidos por más de 15 horas. Durante este tiempo, se denunció que fueron golpeados, amenazados y sometidos a tratos humillantes. Según las denuncias, las autoridades comunitarias exigieron una multa económica elevada como condición para su liberación, argumentando el incumplimiento de acuerdos comunitarios relacionados con cooperación económica y participación obligatoria en festividades religiosas. Finalmente, tras la intervención de autoridades gubernamentales, los once detenidos fueron liberados sin pagar la multa. No obstante, líderes comunitarios advirtieron que mantendrían restricciones en servicios básicos como agua potable y energía eléctrica a las familias cristianas que no se alineen con las prácticas religiosas tradicionales.
⛔ Un conflicto que no es aislado Este caso se suma a un conflicto prolongado en la región. Desde hace varios años, comunidades cristianas en zonas de Chiapas han denunciado cortes de servicios, bloqueos de caminos, exclusión escolar y amenazas, todo por negarse a participar en actividades religiosas obligatorias. Situaciones similares han sido documentadas en Oaxaca, donde en 2025 se reportó la detención y posterior expulsión del pastor evangélico Mariano Velásquez Martínez, en el municipio de San Juan Mazatlán, tras negarse a realizar actos religiosos contrarios a su fe. Él y su familia permanecen desplazados hasta hoy. Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que este tipo de expulsiones constituyen desplazamiento forzado, un delito reconocido en la legislación estatal.
🌍 Preocupación internacional Entidades como Christian Solidarity Worldwide (CSW) y Puertas Abiertas han señalado que México continúa presentando patrones preocupantes de intolerancia religiosa, especialmente en comunidades indígenas donde se impone una fe mayoritaria. En su Informe 2026, Puertas Abiertas ubica a México entre los países con hostigamiento sistemático hacia cristianos no católicos.
✝️ Un llamado urgente Frente a estos hechos, líderes cristianos y defensores de derechos humanos coinciden en que el Estado mexicano tiene la obligación constitucional de garantizar la libertad religiosa, sin que los usos culturales sean utilizados como justificación para la violencia o la coerción de conciencia.
🙏 Se hace un llamado a la oración por nuestros hermanos en México, para que Dios les conceda fortaleza y protección, y para que las autoridades actúen con justicia y responsabilidad.
📖 “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.” — Mateo 5:10
En varios estados del norte de Estados Unidos, las tormentas invernales pueden dejar barrios enteros aislados por días. Si te toca quedarte en casa, estas precauciones pueden marcar la diferencia:
🔥 1. Mantén el calor (sin riesgos)
Usa capas de ropa térmica, gorro y medias incluso dentro de casa.
Si hay calefacción a gas o eléctrica, úsala de forma moderada para evitar fallas.
❌ Nunca uses parrillas, estufas de carbón o generadores dentro de la casa o el garaje (riesgo real de monóxido de carbono).
Si usas chimenea, asegúrate de que la ventilación esté despejada de nieve.
💡 2. Prepárate para cortes de energía
Ten linternas, baterías y power banks cargados.
Conserva el calor cerrando puertas de habitaciones que no uses.
El refrigerador puede mantener alimentos fríos hasta 24–48 h si no lo abres.
🥫 3. Alimentos y agua
Prioriza comida no perecible (sopas, conservas, barras energéticas).
Ten agua suficiente para 3–5 días por persona.
Derrite nieve solo si es necesario y hiérvela antes de beber.
🚪 4. No salgas innecesariamente
Las autoridades suelen recomendar quedarse en casa durante “Blizzard Warnings”.
Las calles pueden parecer transitables, pero el black ice (hielo invisible) es extremadamente peligroso.
Evita usar el auto: muchos rescates ocurren por personas que intentaron salir.
📞 5. Comunicación y seguridad
Mantén tu celular cargado y activa alertas locales (NOAA Weather Alerts).
Avisa a familiares o vecinos que estás bien.
Si vives solo, acuerda un check-in diario con alguien.
🐾 6. Mascotas también cuentan
No las dejes afuera.
Asegura agua no congelada y un espacio cálido.
🧠 Recuerda:
En EE. UU., los inviernos fuertes no son solo incómodos, son peligrosos. Preparación y calma salvan vidas.
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Más que fuego: aprendizaje, seguridad y formación ⭐
En la clase de Amigo, los niños comienzan a aprender habilidades básicas de campamento.
Por eso, la fogata en estrella con 3 piedras grandes es la más adecuada para enseñar a Conquistadores de 10 años en forma segura y educativa.
🪵 ¿Para qué se usa esta fogata?
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🔥 Cocinar alimentos simples (hervir agua, sopas, arroz)
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🔥 Iluminación nocturna controlada en el campamento
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🔥 Actividades educativas de campismo y supervivencia
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🪨 El detalle clave de seguridad
👉 Nunca colocar la olla directamente sobre los troncos.
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👨🏫 Rol del Consejero de Unidad
El consejero debe:
Enseñar el paso a paso correcto
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El Pew Research Center acaba de publicar un informe sobre la religiosidad en Latinoamérica. Esta vez, su estudio se centró en los 6 países de mayor población en el continente, incluyendo el Perú.
Algunas conclusiones preliminares:- El catolicismo sigue decreciendo, aunque persiste como la principal identidad religiosa entre los latinoamericanos. En México y Perú representa dos tercios de la población, mientras que Chile y Brasil ya dejaron de ser mayoritariamente católicas.
- El protestantismo sigue creciendo, pero de manera más lenta. En la última década empieza a dar muestras de estancamiento. Esto podría ser matizado con los datos de Centroamérica, donde los evangélicos ya son la mayoría según otros estudios.
- La no afiliación religiosa es la identidad que más está creciendo. Salvo en Brasil y Perú, en el resto de países ya supera a la minoría evangélica. En Chile, la proporción de no afiliados supera incluso al catolicismo entre los jóvenes.
- En Brasil y Perú, la mayoría de católicos que abandona su religión se hace evangélica. En el resto de países, opta mayoritariamente por la no afiliación. También se nota un creciente porcentaje de evangélicos de cuna que abandona su religión, no para volver al catolicismo, sino para optar por la no afiliación.
A pesar del crecimiento de la no afiliación, la mayoría de latinoamericanos sigue considerando a la religión como una dimensión muy importante para sus vidas. En particular, en países como Perú (67 %) o Brasil (79 %).
Ante la ausencia de estadísticas sobre lo religioso en nuestro país, debido a la lamentable omisión del INEI sobre este dato en su reciente censo nacional, este tipo de estudios nos ayuda a analizar las transformaciones religiosas de nuestras sociedades.
Un verano puede cambiarlo todo,
especialmente cuando llega un pequeño mapache lleno de energía y
curiosidad. Chris no imaginaba que adoptar a Apache, un bebé mapache
abandonado, transformaría cada día en una aventura inolvidable. Desde
perseguirlo mientras se escapa con un pavo real de cristal hasta
preocuparse por su seguridad en el bosque, Apache lleva la diversión (y
el caos) a otro nivel. Pero esta historia no solo trata de travesuras;
explora el lazo especial entre un niño y su inusual amigo, enfrentando
decisiones difíciles y orando por respuestas. ¿Logrará Chris mantener a
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En estas vacaciones, es común que iglesias, grupos juveniles y familias enteras organicen salidas a la playa. El mar se convierte en un espacio de descanso, convivencia y alegría. Sin embargo, surge una pregunta importante: ¿Realmente tomamos en serio las banderas que se colocan en la playa?
¿Entendemos lo que estamos viendo o simplemente las ignoramos?
Las banderas de colores no están ahí como decoración. Son señales de seguridad diseñadas para advertirnos sobre las condiciones del mar y el nivel de riesgo al que nos exponemos. Conocer su significado puede marcar la diferencia entre una experiencia agradable y una situación peligrosa.
El significado de las banderas en la playa
🔴 Bandera roja – Peligro alto
Indica condiciones peligrosas del mar, como oleaje fuerte, corrientes marinas intensas o resaca.
👉 No se recomienda nadar. Entrar al agua en estas condiciones puede poner en riesgo la vida, incluso de personas que saben nadar.
🟡 Bandera amarilla – Precaución
El mar presenta cierto nivel de riesgo.
👉 Se puede nadar, pero con mucho cuidado, evitando alejarse de la orilla y manteniéndose siempre atento a las indicaciones de los salvavidas.
🟢 Bandera verde – Condiciones seguras
El mar está relativamente tranquilo.
👉 Aun así, “seguro” no significa “sin riesgo”. Siempre es importante respetar las normas, no confiarse en exceso y seguir las recomendaciones del personal de seguridad.
(En algunas playas también pueden encontrarse banderas negras o moradas, que alertan sobre contaminación del agua o presencia de animales marinos peligrosos. Estas señales pueden variar según la región.)
Un llamado a la responsabilidad
Muchas emergencias en la playa no ocurren por falta de advertencias, sino por exceso de confianza o desconocimiento. Ignorar una bandera es ignorar una advertencia clara.
Si vamos a disfrutar del mar —ya sea en familia, con amigos o como grupo de iglesia— también debemos asumir una actitud responsable. Cuidar nuestra vida y la de los demás es parte del descanso y del testimonio que damos.
La próxima vez que visites la playa, detente un momento, mira las banderas y pregúntate: ¿Estoy respetando las señales que buscan protegerme?
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Un
día como hoy, 8 de enero de 1956, cinco misioneros cristianos
estadounidenses fueron asesinados por miembros del pueblo Huaorani en la
selva amazónica del Ecuador. Lo
que comenzó como un intento de contacto pacífico entre misioneros
cristianos y una tribu aislada, terminó en tragedia. La historia de la
Operación Auca sacudió al mundo hace 70 años y dejó una huella duradera
en Ecuador y en las misiones modernas.
El 11 de enero de 1956, Johnny Keenan, piloto de la Mission Aviation
Fellowship (MAF), sobrevolaba en un monoplano Piper PA-14 el río
Curaray, en el este de Ecuador. Se asomó por la ventanilla en busca de
señales de vida y divisó los restos de otra avioneta Piper de color
amarillo. Cuando vio el cuerpo de un joven flotando boca abajo en el
agua, a unos 400 metros río abajo, agarró inmediatamente la radio para
informar el hallazgo. A unos 80 kilómetros de distancia, Marjorie ‘Marj’
Saint, esposa de Nait Saint —piloto del Piper amarillo—, recibió la
llamada de Johnny junto a otras tres mujeres.
Ese mismo miércoles por la noche, los indígenas quichuas que estaban
participando en la búsqueda y que conocían a Ed McCully, el estudiante
de derecho recientemente convertido en misionero, identificaron su
cadáver. Como la corriente del río no les permitió recuperar el cuerpo,
tomaron su reloj y arrojaron a la orilla una de sus zapatillas (talla 13
½) como prueba visible de que lo habían hallado.
El 13 de enero, un grupo de búsqueda formado por soldados
ecuatorianos, algunos quichuas, un militar estadounidense y un fotógrafo
de la revista Life, Cornell Capa, recorrieron 40 kilómetros de selva a
pie y en canoa para llegar al lugar. Allí descubrieron los restos de un
trágico suceso: unos pocos objetos personales, una olla de verduras
volcada y los cadáveres de cinco jóvenes misioneros.
Eran el paracaidista de la Segunda Guerra Mundial Roger Youderian, Peter Fleming, el profundamente espiritual Jim Elliot, el innovador piloto de la MAF Nate Saint y Ed McCully. El grupo enterró los cuerpos en la selva mientras caía una fuerte tormenta, y Jack Shalanko, un misionero asociado a HCJB que se encontraba allí, escribió más tarde: “Estaban descompuestos hasta quedar irreconocibles. Algunos aún tenían lanzas”.
Los hombres, de entre 27 y 32 años, eran esposos y padres de un total de
8 hijos de 7 años o menos y de un bebé que nacería dentro de un mes.
Compartían un fuerte deseo de compartir las Buenas Nuevas de Jesús con
aquellos que nunca habían oído hablar de Él. Así pues, la “Operación
Auca” había llegado a su fin… ¿o no?
Una jungla muy peligrosa
La idea de la Operación Auca surgió en las mentes de Saint, Elliot,
McCully y Fleming. Los tres primeros se conocían de su época en el
Wheaton College. Saint recibía clases en la universidad, mientras que
Elliot y McCully eran conocidos en el campus por ser atletas estrella y
por hacer varias bromas. Otros misioneros se referían a ellos como “los
chicos de los Hermanos”, ya que trabajaban para los Hermanos de
Plymouth. En sus conversaciones, sopesaban la posibilidad de establecer
un contacto pacífico con un grupo aislado y hostil de indígenas en el
Ecuador, llamados entonces “aucas” (que significa “salvaje” en la lengua
quichua de las tierras bajas), pero conocidos hoy como los “huaorani”
(que significa “el pueblo” en la lengua de la misma tribu).
Nate Saint junto a un mimer de la tribu. / Foto: Dominio público
En 1952, Elliot y su amigo Fleming se embarcaron en un viaje como
misioneros hasta Guayaquil. Luego pasaron seis meses en Quito para
mejorar su español, antes de viajar al interior para establecer su base
misionera en Shandia, en medio de la selva amazónica. Durante ese mismo
año, McCully llegó a Quito y al año siguiente se unió a sus dos
compañeros en la jungla.
Por su parte, el piloto de la Segunda Guerra Mundial, Nate Saint, se
había unido a la MAF para servir a los equipos misioneros dispersos por
toda la selva ecuatoriana. En medio de esa labor, conoció a Roger
Youderian, un misionero que había estado trabajando en la evangelización
indígena durante varios años, pero que ya quería regresar a los Estados
Unidos. Era miembro de la Unión Misionera Evangélica y había
sobrevivido a la Batalla de las Ardenas durante la Segunda Guerra
Mundial. Saint, que previamente había conocido a Elliot, McCully y
Fleming —y el plan que tenían—, le propuso que se quedara y se uniera al
proyecto.
A finales de 1955, unos 500 huaoranis vivían en un territorio que
podría corresponder a dos tercios del área total de El Salvador, pero
relativamente cerca de donde Elliot, McCully y Saint tenían su base. No
obstante, los huaorani se desplazaban con frecuencia y vivían en
pequeños claros (espacios despejados) en la selva, por lo que resultaba
difícil localizarlos. Muchos forasteros los evitaban, ya que los
huaorani recibían a los visitantes con lanzas de 2.5 metros de largo.
Pero, en septiembre de 1955, cuando Saint y Fleming divisaron entre
la selva varios claros huaorani, creyeron que podrían utilizar un avión
para allanar el camino hacia un contacto pacífico en tierra. Del 6 de
octubre al 23 de diciembre de 1955, Saint, acompañado por McCully o
Elliot, realizó trece vuelos sobre la zona. Fleming proporcionó apoyo
logístico y de oración desde su estación. Saint dejó en tierra regalos
como una olla de aluminio decorada con cintas flotantes, botones,
pantalones, camisas —ya que los huaorani sólo llevaban taparrabos
(guayucos) de algodón—, una cabeza de hacha, cuchillos, fotos y
machetes.
Jim Elliot (1956) / Foto: Dominio público
Los huaorani recibieron estos regalos con sonrisas y cierta
amabilidad, y también empezaron a devolver regalos de agradecimiento
como una diadema, hilo tejido, cola de mono ahumada, dos ardillas y un
loro. Durante estos intercambios, los misioneros gritaban frases
cuidadosamente elegidas en la lengua huaorani que habían aprendido de
Dayuma, una joven huaorani que había escapado de la violencia tribal y
vivía como empleada doméstica en una hacienda cercana.
Debido a la aparente apertura de los huaorani y al clima favorable,
los misioneros planearon un contacto pacífico a principios de enero de
1956. Un mes antes de la misión, incorporaron a Youderian. El plan se
fijó para el martes 3 de enero. Saint transportó a los otros cuatro
misioneros al lugar designado, que estaba a seis millas del claro
huaorani más cercano.
El viernes 6 de enero llegaron “los vecinos”: dos mujeres y un hombre
huaorani. Desde la perspectiva de los misioneros, fue una visita
amistosa. Los huaorani probaron hamburguesas y los misioneros
compartieron su repelente de insectos con ellos. Uno de los hombres
huaorani, Naenkiwi, estaba fascinado con el avión, así que Saint lo
llevó a dar una vuelta por la aeronave. Los huaorani eran muy
habladores, pero ninguno de los dos grupos entendía mucho al otro.
Contacto peligroso
Los misioneros ignoraban que su contacto con estos tres huaorani les
había colocado en medio de un conflicto potencialmente mortal. Naenkiwi
quería casarse con una aborigen llamada Gimari, pero su hermano, llamado
Nampa, se oponía. Los huaorani, que tenían un historial de conflictos
violentos entre ellos, solían matar incluso por cuestiones menos
importantes. La ira se redirigió hacia los cinco misioneros, a los que
se les llamaba cowodi (que significa “forasteros” o
“caníbales”). Años más tarde, Geketa, miembro del grupo de alanceadores,
dio su perspectiva de los hechos en una película producida por el
Instituto Lingüístico de Verano:
Un día nos sobrevoló un avión. Daba vueltas y vueltas (…). Desde el
avión nos arrojaron ropa y cuchillos. Luego nos llamaron: “Vengan,
vengan, vengan con nosotros” (...). Algunos de nuestro grupo fueron a
reunirse con ellos. Más tarde, la noche siguiente, Nampa montó en cólera
por una boda a la que se oponía. Nampa (…) cogió todas sus lanzas y me
gritó: “Ven, vamos a matar. Aquí cerca están los cowodi. Recuerda cómo nos advertían nuestras madres cuando éramos niños. Los cowodi
siempre han llevado armas y nos han disparado. Ahora es nuestra
oportunidad, matémoslos” (...). [Al día siguiente] el avión (...)
aterrizó en el banco de arena, entonces salimos con nuestras lanzas a
matar.
Otra versión —recogida en testimonios posteriores— sugiere que el
detonante inmediato no fue tanto una disputa interna por un matrimonio,
sino el impacto de una fotografía. Los misioneros habían llevado
imágenes consigo, y en una de ellas aparecían junto a la joven Dayuma, a
quien la tribu había dado por muerta. Era la primera vez que los
huaroni veían una foto, así que al interpretarla con las categorías que
ya asociaban a los cowodi, concluyeron que ellos habían matado a Dayuma e incluso que se la habían comido.
Según este relato, en ese ambiente de temor, Naenkiwi se habría
convencido y habría impulsado a los demás a atacar a los extranjeros.
Con esa determinación, un pequeño grupo avanzó hacia “Palm Beach” a las
3:00 p. m. y envió primero a tres mujeres para distraerlos; entre ellas
iba la madre de Dayuma, afligida y convencida de que los extraños habían
hecho daño a su hija. Una de ellas se quedó oculta en la selva, pero
las otras dos se dejaron ver.
Elliot y Fleming cruzaron el río para saludarlas, pero fueron
atacados por la espalda, y Dekito —descrito como líder de la comunidad
indígena— habría sido el primero en lanzar el ataque con su lanza
hiriendo a Elliot, quien sacó su pistola pero no hizo ningún disparo
contra sus atacantes. Antes de ser herido, Fleming reiteró
desesperadamente sus ofertas amistosas y les preguntó en inglés a los
huaoranis por qué los estaban asesinando.
Mientras tanto, los guerreros restantes atacaron a los misioneros que
se encontraban en la playa. Primero lancearon a Saint y después a
McCully cuando intentó detenerlos. Youderian intentó huir hacia el avión
con la intención de usar la radio, pero fue asesinado con una lanza
cuando alcanzaba el micrófono. La mayoría de detalles coinciden con la
narración de Geketa:
Los cowodi estaban en el banco de arena llamándonos. Nampa
corrió hacia uno con una lanza. El hombre disparó a Nampa y cayó allí
mismo (…). Alanceamos a otro, y mientras corrían, alanceé a dos más
(...). El último cowodi nos llamó. “No lances. No lances”. Y
entendimos. “Sólo hemos venido a verlos. No vamos a matarlos. ¿Por qué
nos matas?”. Estaba de pie sobre un tronco que sobresalía del río cuando
Kimu le atravesó el pecho con una lanza y cayó al agua.
Los huaoranis arrojaron los cuerpos y pertenencias de los misioneros al
río y destruyeron el revestimiento de su avión. Luego regresaron a su
aldea y, temiendo una posible venganza, la quemaron completamente y
huyeron a la selva. Aunque otros detalles concretos siguen siendo
inciertos, se sabe que aunque el disparo de la pistola que alcanzó a
Nampa se hizo al aire, llegó a causarle una herida superficial. No
obstante, esta se le infectó tiempo después y terminó falleciendo. En
todo caso, los misioneros no opusieron ninguna resistencia organizada y
ninguno de ellos intentó salvarse apartándose de sus amigos. El suceso
concluyó a media tarde del domingo 8 de enero. El reloj de Nate Saint se
detuvo a las 3:12 p. m.
Ed McCully, Peter Fleming y Jim Elliot / Foto: Dominio público
Héroes internacionales
La historia de los cinco misioneros asesinados en Ecuador se difundió
rápidamente por todo el mundo y, sobre todo, tuvo un profundo impacto
en los evangélicos estadounidenses.
Kathryn Long, profesora de Historia y autora de God in the Rainforest: A Tale of Martyrdom and Redemption in Amazonian Ecuador
(Dios en la selva tropical: una historia de martirio y redención en la
Amazonía ecuatoriana) y Carolyn Nystrom, escritora independiente,
aseguran que, durante el siglo XX, se calcula que 26 millones de
personas fueron asesinadas en todo el mundo, en parte, a causa de su fe
cristiana. Sin embargo, la mayoría de estas muertes pasaron
desapercibidas. Pero las de estos cinco misioneros no; más bien se
hicieron ampliamente conocidas, celebradas, casi veneradas. Incluso,
décadas más tarde, se siguen produciendo libros y películas, y mucha
gente todavía los recuerda. La pregunta es: ¿por qué?
Parte de la razón por la que esta historia resonó en muchas personas
reside en el carácter de los cinco hombres y sus esposas. Eran
valientes, profundamente espirituales, aventureros y actuaban bajo una
genuina preocupación por el bienestar espiritual de los huaorani.
Estaban dispuestos a sacrificar sus vidas para librar a esta gente del
sufrimiento del infierno y eso es exactamente lo que hicieron.
Elisabeth Elliot se sienta con mujeres Waorani, una de las cuales examina su dictáfono. / Foto: Elisabeth Elliot
La situación resultaba atrayente para el público. Los hombres, con sus
esposas e hijos, encarnaban los ideales que los estadounidenses de
posguerra tenían para sus propias familias. Los nuevos medios de
comunicación mundial permitieron una atención pública sostenida en los
primeros días de la difusión instantánea de noticias. La emisora de
radio misionera de Quito HCJB transmitió la historia por onda corta, la
revista Life envió al fotógrafo Cornell Capa al lugar de los hechos,
Reader's Digest publicó la historia e incluyó notas de los diarios de
los hombres, y Portales de esplendor, el libro de Elisabeth Elliot,
la viuda de Jim, se convirtió en un éxito en ventas. Las revistas
destacaron el compromiso de las esposas, ya que cuatro de ellas se
quedaron para continuar su servicio misionero.
Las cinco esposas y siete hijos de los misioneros. / Dominio público
Para la gente que buscaba un propósito en un mundo consumido por los
temores de la Guerra Fría, la perspectiva eterna de la vida que ofrecía
la misión de estos cinco hombres resultaba muy atractiva. Como el
historiador Dana Robert ha señalado de otros héroes misioneros, a través
de su muerte, estos cinco hombres se convirtieron en misioneros más
significativos para su propio país de lo que pudieron serlo para los
huaorani. A lo largo de los años, muchas personas han citado este suceso
como un factor decisivo para su propia conversión o para su llamado al
campo misionero.
Los waorani hasta hoy
¿Qué ocurrió con los huaorani tras la muerte de los cinco misioneros?
Previamente, Dayuma había trabajado como informadora lingüística para
Rachel Saint, la hermana mayor de Nate, que era miembro del ILV. Gracias
a esta huaroni, Rachel y Elisabeth Elliot pudieron acercarse
pacíficamente a la familia extensa de ella, incluyendo a los hombres que
habían asesinado a Nate y a Jim.
Los huaorani llevaban más de seis décadas de violentas y sangrientas
venganzas entre clanes familiares. Los antropólogos James Yost y James
S. Boster han calculado que más del 60% de las muertes durante este
periodo fueron causadas por esos motivos, lo que convierte a los
huaorani en una de las culturas más violentas del planeta. De hecho,
según la cultura huaorani, lo obvio es que Raquel y Elisabeth buscaran
venganza por la muerte de sus seres queridos. Pero cuando en su lugar
hablaron de Dios, le presentaron a la comunidad indígena una forma
alternativa de acabar con el ciclo de violencia.
En los 20 años siguientes se produjo un cambio significativo en la
cultura huaorani; la mayoría de los miembros de la etnia ya no eran tan
violentos como antes. Sin embargo, algunos rezagos permanecen. En 1987,
dos misioneros católicos fueron asesinados por guerreros de un grupo de
huaoranis no contactado, es decir, que aún permanece sin contacto con la
civilización. Además, en 2003 se produjo un trágico brote de violencia
en el seno de la tribu.
Miembros de la tribu waorani
En diciembre de 1961, Elisabeth Elliot se fue del lado de los
huaorani. Rachel Saint, excepto por unos pocos años, vivió entre el
pueblo hasta su muerte en 1994. Ella inició la traducción del Nuevo
Testamento a la lengua huao (o wao), que más tarde fue completada por
Catherine Peeke y Rosi Jung, miembros del personal del ILV. El
antropólogo James Yost y la coordinadora de alfabetización Pat Kelley
también aprendieron la difícil lengua huao y pasaron largas temporadas
con el pueblo durante las décadas de 1970 y 1980. En 1995, Steve Saint,
el hijo mayor de Nate, y su familia vivieron entre los huaorani. Todos
ellos han intentado demostrar lo que significa ser cristiano, aunque a
lo largo de los años ha habido controversia sobre su incidencia, y la de
otros misioneros, en la comunidad indígena.
Para el cambio de siglo, la población huaorani rondaba los 2000
habitantes y se habían enfrentado a una serie de retos como consecuencia
de su creciente interacción con el mundo exterior. Algunos de ellos han
rechazado el cristianismo tal y como lo entienden, mientras que otros
han abrazado la versión limitada del “no matarás”, al mismo tiempo que
otros buscan una fe significativa y plena basada en su comprensión de la
Palabra de Dios.
A pesar de los retos, la semilla del Evangelio se ha plantado, y hay
huaoranis que viven la fe por la que los cinco misioneros dieron su vida
hace casi 70 años.
Nota del editor: este artículo está mayormente basado en el artículo Martyrs to the Spear de Kathryn Long y Carolyn Nystrom, publicado por Christianity Today.
La novela de Dan Brown El Código Da Vinci,1 ha alcanzado una venta de más de 40 millones de ejemplares y ha sido transformada en un taquillero filme.2 La publicidad que generó ha sido extraordinaria. El Vaticano y el Arzobispo de Canterbury la han condenado,3 y Dan Brown ha sido demandado en vano, acusado de plagio, por los autores de otro libro de ficción muy similar titulado El enigma sagrado.4
De la masiva atención de los medios surgen tres interrogantes: ¿Cuál es
el atractivo del libro? ¿Por qué suscitó tantas reacciones? ¿Deberíamos
prestarle atención?
Resumen del argumento
Para responder a estas preguntas, analicemos primero el hilo del
argumento de la novela. Robert Langdon, un profesor de “Simbología”5
en Harvard, es requerido por la policía de París para resolver el
grotesco asesinato de Jacques Saunière, curador del Museo del Louvre. La
acción se desarrolla en el período de 24 horas reales, y comienza con
los misteriosos códigos y símbolos escritos por Saunière ya agonizante.
La acción sigue las andanzas de un asesino perteneciente al Opus Dei,
quien aparentemente va un paso por delante de Robert Langdon y de la
criptóloga francesa Sophie Neveu, heroína de la obra y además nieta del
curador asesinado. Las aventuras de Robert y Sophie los llevan a pedir
consejo al misterioso y opulento Sir Leigh Teabing, un “experto” en
reliquias e historia cristiana como la del Santo Grial, a cuya
adquisición Teabing obsesivamente ha dedicado su vida. Ante la atónita
pareja, éste revela hechos históricos que, según él, si se hicieran
públicos podrían destruir la fe cristiana, puesto que niegan la
divinidad de Cristo y la historicidad de la Biblia. Afirma además que
los papas y el Vaticano han conspirado para suprimir por muchos siglos
la dimensión femenina del cristianismo.
El principal secreto revelado por Teabing es que el Santo Grial6
no fue el cáliz de la Última Cena, sino que es María Magdalena, la
esposa de Jesús y madre de Sarah, una hija de ellos. Por su intermedio
el linaje de Cristo llega a los reyes merovingios de Francia; a la vez,
ella es la persona a quien Jesús nombró líder de su iglesia. Las claves
que confirman que María Magdalena es el Santo Grial se hallan ocultas en
La Última Cena y otros cuadros de Leonardo da Vinci, un alto miembro del Priorato de Sion, según figura en Les Dossiers Secrets de la Biblioteca Nacional de Francia.
Al final de la novela el lector descubre que Teabing es el mentor de
los homicidios y que Sophie desciende del linaje de María Magdalena y
Jesús, por lo que personifica el Santo Grial. La novela culmina cuando
Robert Langdon, informado de esta realidad, rinde homenaje a los huesos
de María Magdalena, que yacen secretamente bajo la pirámide de vidrio
diseñada en 1986 por I. M. Pei, en la entrada al Louvre.7
¿Cuál es el atractivo de este relato fantástico?
En primer lugar, la novela es una obra dinámica y repleta de
misterios, de cautivantes claves, códigos y juegos de palabras, además
de héroes, villanos, y una heroína (Sophie) en dificultades. En segundo
lugar, el libro propone conspiraciones y resucita polémicas
antirreligiosas, especialmente dirigidas en contra de la Iglesia
Católica Romana, aprovechando los escándalos que la han afectado en años
recientes. En tercer lugar, el libro entrelaza eventos y personajes
reales, desde el Emperador Constantino y el Concilio de Nicea del año
325 al cuadro La Última Cena de Leonardo Da Vinci, que
supuestamente representa a María Magdalena como uno de los 12 discípulos
en lugar del amado Juan (aunque si esto es así, ¿dónde está el
discípulo que falta?). Según Dan Brown, el Concilio de Nicea declaró
oficialmente divino a Jesús mediante un voto manipulado y de escaso
margen que también fijó el canon del Nuevo Testamento. Teabing afirma
que hasta ese concilio se creía que Jesús era un mero mortal y se tomaba
en cuenta la información de otros “evangelios”. En cuarto lugar, el
libro atrae a los adherentes a la Nueva Era y a algunas feministas que
han creado su propia versión romántica y pagana de una religión y unos
rituales basados en “la divinidad femenina”.
¿Por qué es importante para los cristianos?
No sólo los no cristianos están siendo desviados, sino que inclusive
algunos cristianos han sido influenciados por la naturaleza
pseudo-erudita de la obra. Dan Brown se esforzó mucho para dar la
impresión de que la novela está basada en cientos de hechos que habrían
sido ocultados por la Iglesia Cristiana. Por ejemplo, el prólogo
comienza de esta manera:
“LOS HECHOS:
El Priorato de Sion, una sociedad europea secreta fundada en 1099, es una organización real.8 En 1975 se descubrieron en la Biblioteca Nacional de París9
los pergaminos conocidos como Les Dossiers Secrets, donde se identifica
a numerosos miembros del Priorato de Sion, entre ellos a Sir Isaac
Newton, Sandro Botticelli, Víctor Hugo y Leonardo Da Vinci. La prelatura
vaticana conocida como Opus Dei es una secta católica de profunda
devoción, que recientemente ha sido motivo de controversias a causa de
acusaciones de lavado de cerebro, coerción y una peligrosa práctica
conocida como ‘mortificación corporal’. Opus Dei acaba de completar la
construcción de una sede nacional, valuada en $47 millones de dólares,
en la Avenida Lexington 234, en la ciudad de Nueva York.10 En esta novela todas las descripciones de obras de arte, edificios, documentos y rituales secretos son exactas”. [La cursiva es nuestra]
Son estas afirmaciones las que han causado un clamor de consternación
entre los cristianos de todas las denominaciones, entre los periodistas
de los principales medios11 y entre teólogos e historiadores respetados, tanto cristianos como seculares.12
Refutando las afirmaciones de El Código Da Vinci
Contrariamente a lo que afirma el autor, todos los hechos y
personajes de esta novela son producto de su imaginación, o están
presentados erróneamente o bien parten de otras novelas previas a las
que Teabing, el personaje de Brown, se refiere como “éxitos editoriales
internacionales”; por ejemplo, Los templarios, María Magdalena y el Santo Grial, La diosa en los Evangelios y El enigma sagrado.13
Lo interesante es que organizaciones como el Opus Dei (una orden
católica privada y no un grupo delictuoso vinculado al Vaticano como se
pretende en la novela),14 están aprovechando la popularidad y
la publicidad del libro para llegar al gran público. En muchas iglesias
se han ofrecido seminarios en torno a aspectos relevantes de esta obra y
hay pastores que han respondido en sus sermones a las afirmaciones
contenidas en ella. En otras palabras, la abundante publicidad que han
recibido la novela y el filme brinda una oportunidad especial para que
los cristianos conozcan los orígenes de su fe, y para que los creyentes
compartamos los fundamentos de nuestras creencias con audiencias más
numerosas.
Al enterarnos de que esta confusión entre realidad y ficción, verdad y
error, había alcanzado incluso a nuestros propios amigos, parientes y
colegas, decidimos presentar una serie de seminarios de índole no
doctrinal que convinimos en llamar “¿El Código Da Vinci o el Fraude Da Vinci?”15 Este artículo está basado en algunas de las decenas de horas que dedicamos a investigar y refutar los más de 50016 errores y representaciones erróneas de esta novela. Aquí podemos compartir sólo algunos de los puntos sobresalientes.
Descubrimos entre el público tres áreas de interés: La historicidad
de la Biblia, la divinidad de Cristo, y el supuesto casamiento de Jesús y
María Magdalena.
La historicidad de la Biblia y la divinidad de Cristo
En El Código Da Vinci, Brown alude a “otros 80 evangelios”
que fueron suprimidos a favor de los evangelios “menos confiables” del
Nuevo Testamento tales como Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que finalmente
fueron incluidos en el canon. Los eruditos contemporáneos17
concuerdan en que el evangelio más antiguo es el de Marcos (65 d.C.),
seguido por el de Mateo y Lucas/Hechos (80-85 d.C.), y finalmente el de
Juan (c. 90 d.C.). Una de las primeras listas de los 27 libros del Nuevo
Testamento es una carta de Atanasio de Alejandría del año 367 d.C.
Este documento es posterior al Concilio de Nicea en 325 d.C. que no
fue convocado por el Emperador Constantino para confirmar oficialmente
que Jesús era divino, (lo que ya había sido acordado mucho antes), sino
para deliberar si era co-eterno con Dios o sólo un ser creado, como
afirmaba Arrio de Alejandría. Este concilio puso fin a la herejía
arriana.
Si bien Brown no utiliza el término “evangelios gnósticos”, podemos
asumir que es a estos escritos a los que se refiere Teabing, su
“experto” imaginario, como anteriores al Nuevo Testamento, y que fueran
“despiadadamente eliminados” por los líderes masculinos de la iglesia.
Estos evangelios, que datan de los siglos II al V de nuestra era, son
antiguas falsificaciones, supuestamente escritas por los autores del
Nuevo Testamento.18
Resulta interesante que el gnosticismo (del griego gnosis–conocimiento,
en el sentido de conocimiento especial) no muestra a Jesús como mortal,
así como Brown nos quiere hacer creer, sino como espíritu puro. Esta
perspectiva docética (del griego, “aparecer”) de Jesús, hacía que los
gnósticos buscaran la salvación no en un Jesús totalmente divino y
humano, sino en la iluminación interior divina de cada adepto. Según
ellos, Jesús sólo vino para impartir el conocimiento acerca de cómo
escapar de este reino mortal por medio de esa chispa divina. En
consecuencia, su muerte en la cruz fue irrelevante para nuestra
salvación.
Uno de los errores más gruesos del autor de El Código Da Vinci
es querer probar la naturaleza meramente humana de Jesús, apoyándose en
los evangelios gnósticos, a fin de explicar su “casamiento” con María
Magdalena. Aunque Brown pretende utilizar estos textos para probar su
afirmación de que Jesús era sólo un ser humano, en realidad los
gnósticos rechazaban la humanidad de Cristo y creían en su divinidad
pura.
Evidencias de la divinidad de Cristo
Pueden hallarse abundantes evidencias para creer en la divinidad de
Cristo en el Nuevo Testamento, en referencias extra-bíblicas, así como
en inscripciones y obras de arte de las catacumbas romanas de los siglos
I al IV.19
Hay en el Nuevo Testamento muchas declaraciones de Cristo mismo y de
otros autores acerca de su divinidad. Por ejemplo, según Juan 8:58,
Jesús afirmó: “Antes que Abraham fuese, yo soy”. Además, por tratarse de
un personaje de la antigüedad que sufrió una muerte ignominiosa, existe
un número considerable de referencias extra-bíblicas sobre su persona y
de la creencia de sus seguidores en su divinidad. Entre ellas, cabe
mencionar las del historiador judío Josefo (37-100 d.C.), que nombra a
Jesús y a su hermano Santiago,20 así como textos que se refieren a Jesús como hechicero en el Talmud Babilónico,21
además de referencias de Cristo o los creyentes en cartas de varios
autores romanos que criticaban a los cristianos y el cristianismo, como
por ejemplo Plinio el Joven.22
El primer símbolo de los cristianos fue un pez. En griego pez se dice
ictys, que es un acróstico de la expresión “Jesucristo Hijo de Dios y
Salvador” (Iesous Cristos Teous Yios Soter).23 Las
inscripciones y los motivos artísticos (Jonás, Daniel en el foso, panes y
peces), así como las sepulturas conjuntas de creyentes de todas las
clases sociales que se encuentran en las catacumbas de Roma de los
siglos I al IV, revelan que los cristianos creían en la resurrección y
en la vida venidera con Jesús. Indican también que, en una tradición
compartida con el judaísmo, los cristianos sostenían la igualdad social,
puesto que para los que han sido bautizados, “ya no hay judío ni
griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos
vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28).
¿Se casó Jesús con María Magdalena?
Es difícil argumentar sobre este tema puesto que la abrumadora
mayoría de los documentos bíblicos o extra-bíblicos no lo menciona. Sin
embargo, se puede afirmar que, si Cristo hubiera estado casado, este
hecho se habría registrado en algún libro de la Biblia. Como el Nuevo
Testamento menciona que algunos de los discípulos eran casados (como por
ejemplo Pedro),24 es lógico esperar que la boda de Cristo
hubiera quedado consignada. La genealogía era y sigue siendo un tema de
suma importancia en las religiones y las costumbres del Cercano Oriente.
Tanto es así, que Mateo y Lucas se toman tiempo para registrar en
detalle la genealogía de Cristo.
María Magdalena o Miriam de Magdala (en Galilea) es mencionada 14
veces en el Nuevo Testamento, siempre por nombre. Como sólo se la llama
“de Magdala” y sabemos que viajó con Jesús y lo apoyó, puede haber sido
una viuda o una mujer soltera con buenos recursos financieros. Jesús la
liberó de siete demonios, fue una de las pocas que permaneció junto a la
cruz, y fue la primera en ver al Cristo resucitado. Posiblemente por
ese privilegio de ser la primera en verlo, es que los padres de la
iglesia la consideraron una mujer de gran virtud que desempeñó un papel
importante junto a los apóstoles.25
María Magdalena no había sido relacionada con la prostitución hasta
que en el siglo V el Papa Gregorio mencionó su nombre en un sermón junto
con las otras Marías y mujeres del Nuevo Testamento que relacionamos
con pecadoras arrepentidas que abandonaron esa vida. A partir de
entonces, María Magdalena ha sido representada en obras de arte como la
mujer con el recipiente de alabastro, tomado del relato de Mateo 26:7,
Marcos 14:3 y Lucas 7:37. Esto es todo lo que sabemos en realidad sobre
Miriam de Magdala. Sin embargo, la literatura medieval elabora con
imaginación su historia, que nos llega retocada por Brown en El Código Da Vinci.
Conclusión
Si bien la novela de Dan Brown, El Código Da Vinci ha gozado
de gran popularidad, sus afirmaciones tendenciosas sobre las creencias
de la iglesia cristiana primitiva y la naturaleza de Cristo son fáciles
de refutar. Sin embargo, esto requiere un conocimiento amplio del Nuevo
Testamento, de los comienzos del cristianismo y de las culturas griega,
romana y judía. Tanto la novela como el filme nos brindan a todos los
creyentes la oportunidad de “presentar defensa con mansedumbre y
reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en
vosotros” (1 Pedro 3:15).
Ron y Maxine Bingham son especialistas en física y en
estudios del Cercano Oriente, respectivamente. Dirigen un programa
adventista denominado Agora International Seminars para compartir con
otros las verdades bíblicas. Este artículo está basado en uno de sus
seminarios, preparado para exponer los errores de El Código Da Vinci. Puedes comunicarte con ellos mediante davincicon@agorapr.com.
Citación Recomendada
Maxine Bingham y Ron Bingham, "El Código Da Vinci: ¿Realidad o ficción?," Diálogo 18:2 (2006): 24-25, 29
REFERENCIAS
Dan Brown, The Da Vinci Code (New York: Doubleday, 2003).
Sony Pictures Corporation, estrenada en mayo de 2006.
The Daily Mail online, “Archbishop attacks the Da Vinci Code”, por Jo Knowsley, 16 de abril de 2006.
Times Online, “Da Vinci Code author wins battle against
plagiarism claim”, por Philippe Naughton, 7 de abril de 2006;
http://www.timesonline.co.uk/article/0,200-2123521,00.html.
La “Simbología” no existe como área de especialidad en Harvard.
Un romance medieval de alrededor del año 1.200, mencionado por Melvyn Braga en In Our Time: The Holy Grail, 15 de mayo de 2003, BBC Radio 4, http://www.bbc.co.uk/radio4/history/inourtime/inourtime_20030515.shtml.
Para más detalles, ver: http://www.greatbuildings.com/buildings/Pyramide_du_Louvre.html.
Un conocido fraude del siglo XX perpetrado por Pierre Plantard; ver el programa de TV 60 Minutes, The Priory of Sion: Is The “Secret Organization” Fact or Fiction? transmitido el 30 de abril de 2006, http://www.cbsnews.com/stories/2006/04/27/60minutes/main1552009.shtml.
La Biblioteca Nacional de Francia, pero cualquier persona puede guardar documentos allí.
El único hecho real del prólogo es que Opus Dei tiene una nueva sede central en la ciudad de Nueva York.
Por ejemplo, Salon, “The Da Vinci Crock,” por Laura Miller, 29 de diciembre de 2004, http://dir.salon.com/story/books/feature/2004/12/29/da_vinci_code/index.html?pn=1.
Tales como: Bart D. Ehrman, Truth and Fiction in The Da Vinci Code (Oxford University Press, 2004) y Ben Witherington III, The Gospel Code (InterVarsity Press, 2004).
Da Vinci Code, p. 253 de la edición en inglés.
The Spectator (Reino Unido), “Blessed are the spin
doctors”, por Auston Ivereigh y “Opus Dei is so normal it’s scary”, por
Mary Wakefield, del 6 de mayo de 2006.
La primera serie fue llevada a cabo a principios de mayo de 2006,
con el patrocinio conjunto de la Iglesia Adventista de Santa Cruz,
California, y Agora International Seminars, el ministerio laico de los
autores.
Ver James L. Garlow, The Da Vinci Code Breaker: An Easy to Use Fact Checker (Bethany House Publishers, 2006).
Ver por ejemplo, la Introduction to the New Testament, de
Bart Ehrman, The Teaching Company, 2000 (www.teach12.com;
1-800-832-2412), en la que nos hemos basado, junto con otras fuentes
fidedignas.
En este artículo nos hemos basado principalmente en el libro Lost Christianities: The Battles for Scripture and the Faiths We Never Knew, de Bart Ehrman (Oxford University Press, 2003).
The Catacombs of Rome: http://www.catacombe.roma.it/.
Entrada de Wikipedia, http://en.wikipedia.org/wiki/Flavius_Josephus.
Early Christian Writings: http://www.earlychristianwritings.com/talmud.html.